ROBERTO
En el país de las bolsas, hay un vaquero que resuelve las cosas.
Hoy tuve una clase donde planteábamos que el sujeto era en una cultura, en un grupo, en una sociedad. Antes que un ser biológico era un ser social. El sujeto es tal debido a que es sujeto de…, sujeto a…, sujeto del…
El sujeto es en relación a un contexto que no solo lo rodea sino que forma parte de él, él también es contexto y por lo tanto texto del cual se sujeta.
Sujeto a, de, del grupo, sociedad, cultura, Otro, que a su vez es él mismo. Sujeto aislado parece ser que es impensable, en todo caso no sería un sujeto, más bien sería un ser viviente, suponiendo que lograra sobrevivir.
Es así que, entonces, no conozco como creí a un sujeto a la luna; aquel que, por lo visto creí, cantaba en ecos y utilizaba extraños instrumentos de viento. Creí haberlo visto imposibilitado de adaptarse a las leyes de la gravedad, desprendiéndose de la tierra. Ahora entiendo que cada aterrizaje no era más que una triste confirmación de lo que no es, que ya no estaba en su lugar.
Pero no siempre ese olvido, ese hábito de salirse que termina en un golpe desplomado, le causa las mismas reflexiones, no siempre esa caída es utilizada como la única y más adaptada metáfora de la vida; otras veces hurta conciencia de que este es su lugar y me lo cruzo por la calle y lo veo haciendo estricto régimen terrestre.
Ni se desprende ni lo intenta, va peinado y comiéndose las uñas, y en las vidrieras de las casas de deportes intenta convencerse, mientras el reflejo de su rostro se fusiona con aquello que ve y cree ver, de que las cápsulas de aire en las zapatillas no son tan redundantes como el creyó en un principio y siente que ya no lo cree así sino que lo sabe y lo veo suspirar angustiado mientras se opaca su reflejo.
Él único motivo por el cual las compraría sin avergonzarme de ello, lo escuché decirse, sería para usar el paracaídas. Y su voz era irónica como si estaría auto-parodiándose.
Pero solo es una semana, después se transforma en un falso recuerdo, en un extraño olvido, en una ausente experiencia. Todo vuelve a su normalidad de manera exasperante y desesperante; cae en, sobre su andar, su caminata lunar, sujetándose a su texto, sujeto a la luna.
LUCAS, 7/9/05, 22:00 PM