





Richard Billingham 





Richard Billingham 
ROBERTO
En el país de las bolsas, hay un vaquero que resuelve las cosas.
Hoy tuve una clase donde planteábamos que el sujeto era en una cultura, en un grupo, en una sociedad. Antes que un ser biológico era un ser social. El sujeto es tal debido a que es sujeto de…, sujeto a…, sujeto del…
El sujeto es en relación a un contexto que no solo lo rodea sino que forma parte de él, él también es contexto y por lo tanto texto del cual se sujeta.
Sujeto a, de, del grupo, sociedad, cultura, Otro, que a su vez es él mismo. Sujeto aislado parece ser que es impensable, en todo caso no sería un sujeto, más bien sería un ser viviente, suponiendo que lograra sobrevivir.
Es así que, entonces, no conozco como creí a un sujeto a la luna; aquel que, por lo visto creí, cantaba en ecos y utilizaba extraños instrumentos de viento. Creí haberlo visto imposibilitado de adaptarse a las leyes de la gravedad, desprendiéndose de la tierra. Ahora entiendo que cada aterrizaje no era más que una triste confirmación de lo que no es, que ya no estaba en su lugar.
Pero no siempre ese olvido, ese hábito de salirse que termina en un golpe desplomado, le causa las mismas reflexiones, no siempre esa caída es utilizada como la única y más adaptada metáfora de la vida; otras veces hurta conciencia de que este es su lugar y me lo cruzo por la calle y lo veo haciendo estricto régimen terrestre.
Ni se desprende ni lo intenta, va peinado y comiéndose las uñas, y en las vidrieras de las casas de deportes intenta convencerse, mientras el reflejo de su rostro se fusiona con aquello que ve y cree ver, de que las cápsulas de aire en las zapatillas no son tan redundantes como el creyó en un principio y siente que ya no lo cree así sino que lo sabe y lo veo suspirar angustiado mientras se opaca su reflejo.
Él único motivo por el cual las compraría sin avergonzarme de ello, lo escuché decirse, sería para usar el paracaídas. Y su voz era irónica como si estaría auto-parodiándose.
Pero solo es una semana, después se transforma en un falso recuerdo, en un extraño olvido, en una ausente experiencia. Todo vuelve a su normalidad de manera exasperante y desesperante; cae en, sobre su andar, su caminata lunar, sujetándose a su texto, sujeto a la luna.
LUCAS, 7/9/05, 22:00 PM
Probablemente la revista AUSTRO pretenda ser un servicio, que esperemos sepa tener durabilidad y soberanía de pensamiento y creatividad,
Adriel Ramos.
Dirección
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Articulo "retrato" (AUSTRO nro1):
Paolo Formichella (Fotógrafo, Italia)
Articulo de tapa (AUSTRO nro1):
Cultura, especulaciones sobre la sensibilidad.
Opinan: Horacio Zabala y Juan Carlos Romero

AUSTRO
Editorial
En el mito Griego de Prometeo la civilización humana se halla en un acto de desobediencia. Prometeo al robar el fuego a los dioses encara los fundamentos de la evolución del hombre. No existiría la civilización helénica sin el crimen de Prometeo, quien es castigado por su desobediencia. Pero no se arrepiente, por lo contrario dice orgullosamente “prefiero estar condenado a esta roca, antes de ser siervo obediente de los dioses”.
El hombre evoluciona mediante actos de desobediencia. Su desarrollo espiritual e intelectual solo es posible porque hubo hombres que se atrevieron a decir no, en nombre de su conciencia y su fe. Si la humanidad se extingue será porque obedecerá a las pasiones arcaicas de temor odio y codicia.
Para desobedecer, tenemos que tener coraje de estar solos y errar.
La libertad también es condición de la desobediencia, ya que si temo a la libertad, no puedo decir, no puedo tener el coraje de ser desobediente.
Al hablar de desobediencia no me refiero al rebelde sin causa que lo hace por que no tiene otro compromiso con la vida que el de decir no, estoy hablando del hombre que puede decir no, porque puede afirmar que puede desobedecer, precisamente porque puede obedecer a su conciencia y a los principios que a elegido.
En esta sociedad donde nos convencen a diario que somos unos pocos en un rincón del mundo, es racional pensar que no podemos crear nada nuevo que ya en otros lugares lo hacen y ¿por que no? Mejor. Después de todo también hay más recurso humano y calificado. Entonces se crea la ilusión de que se actúa voluntariamente, que es irracional encarar un proyectó que ya se hizo en el centro del mundo y que no tiene sentido repetirlo en la periferia.
¿Quién puede desobedecer lo razonable?
Esto es lo primero que deseamos desobedecer
En el sentido que aquí le damos; a la palabra desobediencia es entonces un acto de afirmación de la razón y la voluntad, no es una actitud dirigida contra algo, si no, a favor de algo, de la capacidad humana de ver, de decir lo que ve y de rehusarse a decir lo que no ve, por esto desde el ultimo horizonte del mundo creamos la revista AUSTRO: la ultima publicación del mundo.
Martin Barbería
Dirección. Revista Austro